Diego MENA
Julio César Salcedo Aquino, Obispo de Tlaxcala, aprovechó la bajada de Nuestra Señora de Ocotlán, para pedir a las autoridades actuar y ejercer sus funciones orientadas al bienestar de la población.
Frente a la alcaldía de Tlaxcala, el representante de la Diócesis de Tlaxcala, aseveró que cada año, la Virgen de Ocotlán sale a las calles de la capital para recordar a los fieles sobre su regreso y que se debe obrar por el prójimo.
En este sentido, exclamó a autoridades municipales y estatales que cada una de las acciones que pretendan implementar siempre deben buscar el mayor bienestar colectivo y no afectarlo como integrante de la sociedad.
Así, pidió que las políticas de paz que se generen sean en beneficio de todos los sectores sociales, sin exclusión y con atención a la población en general.
Posteriormente, como parte del recorrido que efectúa la Virgen año con año realiza en puntos específicos de la capital tlaxcalteca, se movilizó a la Parroquia de San José, luego San Nicolás, Pocito y finalmente regresó a la Basílica de Ocotlán, donde fue recibida por la Diócesis.
Es de mencionar, que el recorrido de la Virgen inicio a las 00:00 horas partiendo desde la Basílica de Ocotlán y que previamente tuvo la participación de Carlos Rivera, quien recitó las mañanitas a Nuestra Señora de Ocotlán, para partir luego a la central camionera, entre otros espacios.