Apetatitlán, Tlaxcala, 18 de enero de 2026 – Mientras el alcalde Azain Ávalos Marbán se dedica a fotos y festividades vacías, la inseguridad en Apetatitlán se ha duplicado en un año, pasando del 22% en 2022 al escandaloso 45.89% en diciembre de 2025, de acuerdo a estudios publicados por casas encuestadoras con registro ante el INE como Impulso Mercadologico, cifras que lo hunden por debajo del promedio de los 60 ayuntamientos tlaxcaltecas y lo colocan en el ojo del huracán.
Negligencia Criminal en el Poder
La ineptitud de Ávalos brilla con luz propia: falta crónica de oficiales capacitados, con turnos de tan solo 8 policías, directores de seguridad que rotan como fichas de dominó y un edil sin la más mínima experiencia que prefiere lavarse las manos antes que enfrentar robos domiciliarios, asaltos callejeros, robo a casa habitación, asesinatos, y narcomenudeo a plena luz del día. Ciudadanos denuncian una policía ausente y corrupta, mientras el “líder” prioriza eventos turísticos sobre patrullajes reales, permitiendo que la delincuencia gobierne las calles.
Hacia el Mando Único: Fracaso Total del Alcalde
De seguir esta deriva catastrófica, 2026 traerá el “mando único” estatal, quitándole a Ávalos el control que nunca supo ejercer, en un estado donde la capital ya supera el 71% de percepción y ningún municipio figura entre los seguros del país. La omisión deliberada del ayuntamiento no es error, es complicidad: ¡Apetatitlán clama un gobierno que trabaje, no un alcalde que duerme en el cargo!.