Ximena MARTELL
Con poco tiempo dentro del servicio público, Griselda Corona Loaiza comienza a llamar la atención por una trayectoria marcada por resultados y proyectos con impacto directo en la ciudadanía.
Durante su paso por el DIF Municipal de Chiautempan, donde trabajó de manera coordinada con la presidenta municipal Blanca Angulo, impulsó acciones como la Clínica de Emociones, la Casa de Día y el Centro Pilares, espacios que actualmente brindan atención y servicios a la población.
Su desempeño en el ámbito municipal le abrió paso al Gobierno del Estado, donde actualmente encabeza la Procuraduría de Protección de Personas Adultas Mayores del SEDIF, una instancia de reciente creación enfocada en la protección y restitución de derechos de este sector. Tlaxcala se convirtió así en la novena entidad del país en contar con una procuraduría especializada.
Abogada de formación, con experiencia en la docencia y estudios de posgrado, Corona Loaiza representa un perfil distinto al de los políticos tradicionales: una mujer que llegó al servicio público sin una larga trayectoria partidista y que ha construido presencia a partir del trabajo realizado desde las instituciones.
Su nombre comienza a aparecer en las conversaciones políticas rumbo a 2027, aunque su crecimiento público también puede explicarse desde otro ángulo: el interés que despiertan los perfiles nuevos frente a una ciudadanía que busca conocer otras opciones y nuevas formas de hacer política.
Por ahora, más que los discursos, su trayectoria comienza a hablar por ella: gestión, cercanía y resultados que pueden observarse en servicios que hoy utilizan diariamente las familias tlaxcaltecas.