Días de Furia – Por poquito y no había hospital

Por Héctor A. Villalva

Más de mil 200 anomalías y un faltante de 52 mdp la herencia priista; ya fueron reportados a la SFP

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la construcción es en todas sus fases una de las industrias más proclives a la corrupción. La razón de acuerdo con el organismo, la ausencia de instituciones eficaces y efectivas.

En Tlaxcala, en los anteriores gobiernos la corrupción era la forma de vida que tenían los políticos, no existían procesos que permitirán administraciones transparentes, ni leyes estrictas con penalizaciones o multas, ni castigos ejemplares para los saqueadores del erario…hacían lo que querían.

Un claro ejemplo de lo que acá se escribe es la construcción del Hospital General que se encuentra ubicado en el municipio de Apetatitlán, su edificación comenzó en el gobierno del priista Marco Antonio Mena, quien anunció una inversión millonaria, y de la cuál mucho de ese dinero no se sabe dónde quedó.

Cuando el equipo de trabajo de Lorena Cuéllar integrado por un cuerpo colegiado multidisciplinario revisó cada detalle y punto específico, se encontraron más de mil 200 irregularidades y adeudos a proveedores por 52 millones de pesos.

Ante esta situación se convocó la intervención de la Secretaría de la Función Pública (SFP) a quien se le entregó un expediente de todos los desperfectos encontrados, además de varios videos que refuerzan lo dicho. Será la Institución la que deslinde responsabilidades de estos hechos de corrupción.

Una cuestión es cierta, debería haber un castigo del o los culpables, que quede como precedente para que ningún otro gobernante pueda meter sus manotas al erario y llevarse dinero que le pertenece a los ciudadanos.

El bienestar de los tlaxcaltecas, su salud y prosperidad son las metas que desde el inicio se ha planteado la gobernadora tlaxcalteca Lorena Cuéllar Cisneros; el rescate de lo que era un elefante blanco lo demuestran, pues ahora el Hospital General “Anselmo Cervantes Hernández”, otorgará servicios de calidad a miles de pobladores.

Bien dicen, que no hay plazo que no se cumpla, y el tiempo del saqueo y el engaño terminó. El gobierno actual de Lorena Cuéllar ha buscado formas para lograr mayor eficiencia en el desarrollo de proyectos, y así acabar con la corrupción.