Tras la victoria de Ana Lilia Rivera en las encuestas, reales o ficticias, muchos personajes de la política municipal se dicen los consentidos o destinatarios de la candidatura al cargo de alcalde.
En todos, absolutamente todos los municipios, sobran suspirantes. Los hay con reales posibilidades y los hay aquellos que solamente hacen acto de presencia y protagonismo para negociar espacios dentro de la próxima administración.
Cual más de esos candidatos y candidatas se dice contar con la bendición desde palacio nacional o desde palacio de gobierno o de ambos. Aseguran ser la sorpresa política o la confirmación de una amistad con el poder que los llevará a ser el próximo jefe o jefa del ayuntamiento.
En Chiautempan hay muchos que quieren… la fila es larga. Y hay encuestas, reales o ficticias, que ubican a alguien en las preferencias momentáneas. La fotografía del instante pone a la cabeza a alguien sin que necesariamente aquel o aquella vaya a ser el candidato o candidata. Y tampoco nada garantiza que si así fuera, vaya a ganar…
Pero en política hay sorpresas y sorprendidos. También hay personajes sin presencia mediática, pero con posibilidades. Hay hombres y mujeres sin padrino o madrina pero que están en el radar de Morena, especialmente.
Por las calles y cafés saraperos se escuchan nombres que no necesariamente están en las encuestas. No hay que perder de vista a quienes trabajan sin alardes ni reflectores, pero que quieren y pueden… y que qué tal si sí…
Uno de estos personajes es Memo Chavarria, el de Texcacoac. Hay otros y otras, pero el Memo viene y muy fuerte… al tiempo.