Laguna de Acuitlapilco: un símbolo comunitario

Por: Victoriano Cote


Amigas y amigos, hoy quiero contarles mi historia cuando fui promotor en el rescate de la laguna de Acuitlapilco. En el periodo de 2014 a 2015 fui presidente de ecología, durante la gestión del profesor Vicente Sánchez Cuatepotzo quien fungió como presidente de comunidad de Santa María Acuitlapilco. Desde ahí, mi principal interés, desde hace años, ha sido el de rescatar a nuestra laguna de Acuitlapilco, que colinda con las comunidades de San Sebastián Atlahapa, Tlaxcala, y Santiago Tlacochcalco, Tepeyanco, y con el municipio de Santa Isabel Xiloxoxtla.


Ya que debido al desinterés de nosotros como huéspedes en este mundo, así como la poca educación de los que tiran desechos, sumando la tardía acción de nuestros gobernantes, entre otros factores que involucran una constante que se debe de erradicar y que perjudicaron nuestro patrimonio comunitario.


Durante mi gestión, coordiné a un equipo de especialistas para hacer el análisis del agua de las barrancas y de la laguna y, principalmente, para conocer cuáles son las causas que producían su desorden natural y del cómo sanearlos. Este interés lo presenté sobre la mesa al pedir el apoyo a las dependencias de la CONAGUA, mediante su delegado el Ing. Salvador Domínguez, SECODUVI, CONAFOR, SEMARNAR, turismo, SEP, ecología municipal y la presidencia de Tlaxcala para el salvamento de las barrancas que conducen a la laguna y su limpieza. Al ser un tema delicado, junto con la tardía contestación de las dependencias estatales, llevé el asunto al ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, para solicitar su apoyo y rescatar nuestro símbolo como comunidad mediante el saneamiento de nuestra laguna.


La misión se cumplió. Rescatamos a nuestra laguna y, hasta el día de hoy, procuramos que como vecinas y vecinos de la comunidad de Acuitlapilco, sigamos cuidando, generando conciencia ecológica, consciencia como sociedad y respetando a nuestro patrimonio comunitario: este pequeño y hermoso pedazo de agua que la naturaleza nos brindó para el deleite de los tlaxcaltecas y foráneos.

Sin embargo, después de un año de gestionar, coordinar, presionar a los gobiernos y unir a nuestra comunidad para el salvamento de la laguna de Acuitlapilco, solicité mi renuncia al honroso cargo de presidente de ecología. Fueron muchas razones, pero la principal fue que durante mi año en el cargo no estuve de acuerdo con el pensar de un grupo de personas que vieron oportunidades para enriquecerse, mediante el erario que correspondía a la comunidad. Por esta razón, durante mi carta de renuncia, dirigido al presidente de comunidad, anuncié que vine a servir al pueblo y no servirme del pueblo, resalté que no recibí alguna remuneración económica y que todo mi año como servidor público trabajé para obrar en beneficio del pueblo.


Fue la mejor decisión que tomé en ese momento. Sé que el próximo año 2021 vendrán nuevos retos con metas en beneficio de mejorar la comunidad de Acuitlapilco, conducir a la unidad de mis vecinas y vecinos, mediante propuestas reales y de impacto, fortalecer valores y lazos de la comunidad y, sobre todo, la esperanza de nuestra comunidad se debe de realizar con el apoyo de todos como vecinos y comunidad para dejar un futuro prospero para nuestras hijas y nuestros hijos. No olvidar proteger nuestra laguna de Acuitlapilco: un símbolo comunitario.