Arturo MARTÍNEZ
Nueva Alianza Tlaxcala vive un cambio de dirigencia que, según fuentes extraoficiales, se estaría resolviendo de manera opaca y sin convocar a militancia ni consejeros. El proceso, que se realizaría por la tarde en un hotel de la capital, posiblemente en Tizatlán, refleja un rumbo más cercano a intereses particulares que al fortalecimiento del partido.
Si se ratifica a Williams Zainos, actual alcalde de Tepeyanco, en la presidencia estatal, el mensaje sería claro: el partido seguirá alineado a sus propios intereses, considerando además que su hermano, Bladimir Zainos, actualmente es diputado.
Sección 31, encabezada por Cutberto, se perfila como la fuerza que impulsa la continuidad indefinida de la dirigencia, buscando posicionarse para ocupar cargos clave en 2027. Mientras tanto, Sección 55 aparece relegada y sin voz política, prácticamente ignorada dentro del partido.
La ausencia de transparencia y la aparente secrecía del proceso han generado cuestionamientos sobre el verdadero rumbo de Nueva Alianza Tlaxcala y si su estructura está priorizando el poder familiar y personal sobre la democracia interna.
Con estos movimientos, Nueva Alianza se prepara para consolidar su control interno, mientras observadores políticos vigilan de cerca cómo estas decisiones afectarán la estrategia del partido rumbo a las elecciones locales y estatales de 2027.