Pájaros en el alambre

Le saluda con gusto Ximena Martell Arellano. Resultó gratificante saber que la primera edición de Pájaros en el alambre fue todo un éxito; gracias por leer, compartir y abrir espacio al análisis crítico en tiempos donde la opinión informada es más necesaria que nunca.

Mucho se ha dicho y deliberadamente se ha omitido sobre la trayectoria de la senadora Ana Lilia Rivera. Su respaldo a reformas de alcance nacional, su participación en debates clave y su impulso al reconocimiento internacional del metepantle como modelo agrícola son hechos documentados. Sin embargo, para ciertas plumas cómodamente instaladas en la nómina del poder, esos méritos no existen. No conviene verlos.

Desde Palacio de Gobierno y desde el Comité Estatal de Morena, encabezado por Marcela González Castillo, se ha orquestado una estrategia clara: arreciar los ataques contra Ana Lilia Rivera, hoy convertida en la figura a vencer por el grupo de la Gobernadora Lorena Cuéllar. La operación es conocida: campañas de desinformación, columnas disfrazadas de opinión y encuestas utilizadas como herramienta política.

El objetivo ha sido bajarla artificialmente. No lo han conseguido. Porque la ciudadanía observa, compara y recuerda. Recuerda el momento político que hoy atraviesa Tlaxcala y no está dispuesta a repetir una experiencia gubernamental marcada por errores, corrupción, improvisaciones, simulaciones y silencios prolongados.

Y aquí la pregunta incómoda, pero necesaria:
¿Existen periodistas que trabajan por convicción? Sí.
¿Existen otros que escriben al ritmo de la nómina oficial? También.
¿Hay quienes cobran recursos públicos para atacar a una adversaria política? Sin rodeos: sí.

Nombrarlo no es insultar, es describir. Defenderse de ataques sistemáticos financiados desde el poder no es ofensa, es legítima defensa.

El Primer Distrito: cuando todos quieren brillar

En el Distrito Federal 01, con cabecera en Apizaco, el escenario comienza a definirse. Todo apunta a que Morena competiría sin alianza, mientras que los partidos que antes caminaron juntos ahora buscan luz propia.

Los nombres en la mesa no son improvisados. Javier Rivera Bonilla, por Morena, cuenta con capital económico, estructura y la capacidad de responder políticamente a sus críticos. Salvador Santos Cedillo, por el Partido Verde, actual alcalde de Huamantla, ya demostró que sabe ganar, reelegirse, operar y construir equipo; tiene capital político real y estrategas en comunicación. Alejandro Aguilar, por el PT, es un viejo lobo de mar, con experiencia probada y olfato electoral.

Será una contienda auténtica. Aquí nadie llega desarmado.

Violencia que manda mensajes

Mientras la clase política mueve fichas, la realidad se impone con brutalidad. El triple homicidio de los integrantes del grupo conocido como “Los Pescados” no fue un hecho aislado ni casual. Fue un mensaje. Crudo, directo y cuidadosamente calculado.

Los cuerpos fueron sepultados en el municipio de Panotla, lugar que no es menor: de ahí es originaria y reside la fiscal general del estado, Ernestina Carro Roldán. El simbolismo es imposible de ignorar. La delincuencia organizada no eligió ese punto al azar.

La forma del crimen tortura, descuartizamiento y humillación evocó escenas propias del cine mexicano, algo muy similar a la película El Infierno, pero con un propósito real y un destinatario claro. Fuentes al interior de la Fiscalía coinciden en que el motivo no fue una disputa de plaza, sino que “Los Pescados” se hacían pasar por el Cártel Jalisco Nueva Generación para cometer delitos en Apizaco y municipios cercanos.

El “levantón” en Tetla fue planeado, estratégico y quirúrgico.

La casa de seguridad y el silencio institucional

Pero lo verdaderamente delicado ocurrió después. De acuerdo con versiones que circulan al interior de la propia Fiscalía, elementos de la Policía de Investigación se trasladaron a una casa de seguridad ubicada en Tetlatlahuca, donde presuntamente mantuvieron privados de la libertad a los pescados, sin dar aviso a sus superiores.

En ese inmueble según las mismas fuentes había dinero en efectivo, armas, teléfonos celulares, objetos de valor e incluso vehículos. Lo que se comenta en los pasillos no es menor: hubo una repartición de pertenencias, un aseguramiento irregular y un folio presuntamente falso, con el cual el inmueble fue oficialmente asegurado cuando ya habían hurtado pertenencias .

Se habla de robos antes y después del aseguramiento. De gratificaciones ilegales. De “hacer agosto”.
Si esto es cierto, la fiscal Ernestina Carro Roldán tendría la obligación moral y legal de iniciar una investigación interna. El silencio, en este caso, también es una forma de complicidad.

Nanacamilpa y el golpe federal

Una precisión clave: los seis sujetos detenidos en Nanacamilpa por fuerzas federales son quienes habrían ejecutado el triple homicidio de “Los Pescados”.

Ese mismo día, elementos de la FGR y de la poderosa Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, detuvieron a estos individuos la mayoría originarios de Nayarit quienes afirmaron pertenecer al CJNG. Les aseguraron un arma larga, cargadores, dosis de droga y siete teléfonos celulares.

Fueron trasladados de inmediato a la Ciudad de México como objetivos prioritarios. Con este golpe, Tlaxcala quedó formalmente en la mira de la SSPC de Harfuch, no solo por la presencia del crimen organizado, sino por las posibles redes de protección institucional que habrían operado en el estado.

El lujo que incomoda

Para cerrar, un señalamiento que cada vez suena menos a rumor. ¿Quién es el alto funcionario del gobierno estatal que estaría construyendo una lujosa tienda en Apizaco, utilizando recursos públicos, material oficial y trabajadores del estado?

El mismo funcionario habría asignado a su pareja sentimental una camioneta de una comisión gubernamental, además de chofer y escoltas, para uso estrictamente personal.

Información que está por confirmarse, pero que, de ser cierta, no admitiría silencios ni simulaciones.

Aquí los pájaros siguen en el alambre.
Algunos cantan verdades.
Otros repiten lo que les dictan desde abajo.

Usted, como siempre, tiene la última palabra. 🖋️

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