¿Podría Tlaxcala enfrentar una crisis como la del Refugio Franciscano?

*Omisiones legales, abandono animal y falta de políticas públicas como factores de riesgo

La crisis evidenciada recientemente en el Refugio Franciscano no debe entenderse como un hecho aislado ni como una falla individual. Es una alerta pública sobre lo que ocurre cuando el bienestar animal se sostiene sin respaldo institucional, sin recursos suficientes y sin aplicación efectiva de la ley.

El bienestar animal no se garantiza solo con espacios físicos o buena voluntad. Requiere presupuesto, personal capacitado, supervisión permanente y cumplimiento real de la legislación vigente. Cuando estos elementos no existen, el colapso es previsible.

La problemática del abandono animal tiene su origen, principalmente, en la irresponsabilidad de tutores y en la falta de políticas públicas efectivas de esterilización y sanción. Sin acciones preventivas, la reproducción indiscriminada incrementa de forma constante el número de animales en situación de calle.

En Tlaxcala, aunque existen disposiciones legales para el control de poblaciones caninas, su aplicación ha sido prácticamente nula. La ausencia del Reglamento de la Ley de Bienestar Animal y el incumplimiento de obligaciones por parte de dependencias estatales, municipales y ayuntamientos han generado un vacío operativo que impide una atención integral.

Ante esta omisión institucional, la carga ha recaído de manera desproporcionada en personas protectoras y refugios, quienes realizan rescates solidarios sin que ello pueda ni deba sustituir la responsabilidad del Estado. Estas condiciones colocan a Tlaxcala en un escenario de riesgo real, en el que podría reproducirse una crisis similar a la del Refugio Franciscano si no se actúa de manera inmediata y conforme a la ley.

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