René ARELLANO/Diego MENA
Por medio de una denuncia ciudadana, habitantes de Chiautempan recriminaron el poco interés del alcalde de Chiautempan, Gustavo Jiménez Romero, de cumplir su promesa de fortalecer y elevar los índices de seguridad en la localidad, tras el despido del comisario y además, de un policía que contaba con la certificación de control y confianza.
Según contó un denunciante que solicitó la gracia del anonimato, tanto el excomisario así como el oficial despedido, habrían recriminado a Jiménez Romero y a su hijo, Juan Carlos Jiménez, sobre el desinterés para atender el tema de seguridad y acerca de las declaraciones de un funcionario interno del Ayuntamiento que aseguró la falta de recursos para dicho rubro no era problema, y que los trabajadores de la Dirección ya estaban acostumbrados “a la mala vida”.
Ahí fue cuando Juan Carlos Jiménez, o también conocido como “el mini alcalde” según los pobladores, tomó represalias en contra de ambos exservidores públicos, aún cuando el oficial, Máximo N., tenía 13 años trabajando en la corporación y era de los pocos elementos municipales que contaban con su certificado de control y confianza.
A Máximo N., al igual que el exdirector Ángel Pérez, se le fue exigida su renuncia como muestra de la intolerancia que, tanto Gustavo Jiménez y su hijo, tienen hacia quienes los contradicen o exponen su vil manera de administrar el municipio, a su gente, y sobretodo, el recurso monetario del que dispone.
Finamente, lamentaron que el actual ayuntamiento que perdurará hasta el 2024 esté “sometido” a las voluntades y disposiciones de Juan Carlos Jiménez, quien, supusieron, ha desviado fondos de la Dirección de Seguridad y que ambos personajes “se la pasan robando a manos llenas sin que hasta ahora les pongan un freno”.
“Qué lástima y tristeza da ver un cabildo sometido a los caprichos del hijo del presidente, no merecen ser llamados representantes populares, sino como se dice coloquialmente… agachones y serviles”, finalizaron.