Lorenzo HERNÁNDEZ
El secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala, Alberto Perea Marrufo, defendió la actuación policial durante el desalojo de campesinos que bloqueaban la carretera federal en Nanacamilpa, al asegurar que la intervención se realizó conforme a la ley y bajo criterios de uso gradual de la fuerza.
Durante su posicionamiento, el funcionario sostuvo que la movilización dejó de ser pacífica cuando algunos participantes comenzaron a portar objetos considerados de riesgo, lo que obligó a las autoridades a intervenir para evitar afectaciones mayores a terceros, especialmente en una vía clave para el tránsito de mercancías.
Respecto a los señalamientos sobre el uso de gas lacrimógeno y una tanqueta de agua, explicó que se trató de herramientas no letales utilizadas como último recurso dentro de los protocolos establecidos.
Afirmó que estas medidas se aplicaron de manera proporcional y con el objetivo de restablecer el orden sin poner en riesgo la integridad de las personas.
Sobre posibles personas lesionadas, Perea Marrufo indicó que no se tiene registro oficial de heridos, pese a versiones difundidas tras el operativo.
Asimismo, negó que existieran detenciones formales, al señalar que únicamente se entabló diálogo con los manifestantes para liberar la vía.
Finalmente, el titular de Seguridad subrayó que la intervención respondió a la obligación del Estado de garantizar tanto el derecho a la libre manifestación como el de la movilidad, recordando que el bloqueo de carreteras constituye un delito federal cuando afecta a terceros.