El gobierno de España aprobó la creación de un impuesto sobre los beneficios de los gigantes digitales que se adapte a la globalización, consideró María Jesús Montero, ministra de Hacienda.
“España no puede permitirse tener un sistema
tributario anclado en el siglo pasado. Hay que avanzar hacia una
fiscalidad propia del siglo XXI, que recoja esa nueva variedad de
actividad, que se adapte a la globalización en un mundo cada vez más
digitalizado”, María Jesús Montero, ministra de Hacienda.
El
proyecto de la ley popularmente conocida como ‘tasa Google’ ya había
sido aprobado a principios de 2019 por el gobierno de Pedro Sánchez pero
no pudo aplicarse por la convocatoria de dos elecciones legislativas
ese año que, finalmente, permitieron al socialista formar una coalición
con la izquierda radical de Podemos en enero.
La ‘tasa Google’ busca “evitar la competencia desleal con los negocios tradicionales”, explicó la ministra de Hacienda de España.
De forma similar al impuesto adoptado en
Francia hace un año, Madrid tasará en alrededor del 3% los beneficios
generados por ciertas actividades como la publicidad en línea, las
plataformas de venta de bienes y servicios o la venta de datos recogidos
a partir de las informaciones aportadas por los usuarios.
Aunque el gobierno de España retrasará su aplicación hasta finales de año entre amenazas de Estados Unidos de represalias arancelarias.
“De
forma excepcional, durante este primer año, la declaración de ingresos
no se realizará hasta al menos el 20 de diciembre” con tal de disponer
de “un margen para lograr un acuerdo internacional” sobre la tasación de
los negocios digitales en el marco de las negociaciones dirigidas por
la OCDE, precisó la ministra.
En plena disputa con Washington, que juzga este impuesto
discriminatorio, Francia decidió a finales de enero retrasar los pagos
para 2020 para conseguir que los estadounidenses suspendan las sanciones
comerciales que amenazaban de aplicar sobre productos como el vino
francés.
Ante las afirmaciones hechas por el gobierno de Donald Trump, la ministra de España aseguró que el impuesto a los gigantes de internet no serán discriminatorios.
“En ningún caso son discriminatorios en función de la nacionalidad o del tipo de empresa”, María Jesús Montero, ministra de Hacienda.
Solo las compañías con al menos 750 millones de euros de facturación anual en el mundo o 3 millones en España se verán afectadas.
España espera recaudar 968 millones de euros gracias a este nuevo impuesto, además de otros 850 millones por una tasa sobre las transacciones financieras aprobada también este martes.