“Aquí Nadie Se Raja”: el movimiento que busca sacar del poder al pésimo gobierno de Morena en Tlaxcala

Ximena MARTELL

En un escenario donde la inconformidad ciudadana crece frente a los malos resultados de Morena en seguridad, servicios públicos, salud y atención a las comunidades, un movimiento social comienza a llamar la atención en Tlaxcala: “Aquí Nadie Se Raja”, encabezado por la diputada local del PAN, Miriam Martínez Sánchez.

No es solo una frase de campaña. El movimiento ha empezado a tomar forma en las calles, en las comunidades y en los espacios donde la gente reclama soluciones inmediatas. Se le ha visto a Miriam Martínez subir a tribuna para exigir resultados, proponer leyes con sentido social, tomar una pala para tapar baches, colocar alarmas vecinales, pintar canchas deportivas, rehabilitar espacios públicos o escuchar de frente a vecinos cansados de la inseguridad.

La diferencia, aseguran quienes la acompañan, es que no espera a que el gobierno actúe: llega, escucha y hace.

Diversos análisis de opinión la colocan como una figura con oportunidad real de crecimiento político. Su perfil combina experiencia legislativa, trabajo territorial y disposición declarada para gobernar, lo que fortalece su imagen pública como mujer “preparada y cercana”.

A sus 41 años, la legisladora ha colocado en la agenda temas como la defensa del agua, el medio ambiente, la seguridad y la participación ciudadana.

Lo más reciente ocurrió en San Pablo del Monte, donde ante vecinos molestos por la delincuencia lanzó una frase que resume el momento político: “Enfrento a un monstruo como Morena y todos sus recursos, pero ver el rostro de ustedes decepcionados de ellos me alienta a que no estoy sola”.

Del coraje a la acción.

El enojo ciudadano no es menor. En distintas comunidades, la inseguridad se ha convertido en preocupación diaria. “¡A mí me da coraje!”, expresan vecinos que han visto cómo el miedo se apodera de las calles mientras los gobiernos morenistas presumen discursos que no se traducen en resultados.

Frente a ese escenario, el movimiento “Aquí Nadie Se Raja” busca convertir el coraje social en acción comunitaria.

Desde el Congreso, Miriam Martínez ha fortalecido su perfil opositor: exigió seguridad real ante el incremento de homicidios, propuso búsqueda inmediata de personas desaparecidas, impulsó reformas contra los deepfakes sexuales, planteó el derecho al cuidado digno, educación inicial para niñas y niños de 0 a 4 años, licencias por dolor menstrual incapacitante y mejores condiciones para policías municipales.

Presencia nacional.

Su voz también ha trascendido al ámbito nacional. En Imagen Televisión afirmó estar preparada para gobernar Tlaxcala y sostuvo que el PAN puede volver a ser alternativa frente al desencanto con Morena. Incluso ha expresado que le gustaría encabezar una alianza opositora rumbo a 2027.

El análisis electoral advierte una narrativa posible para su proyecto: “No vengo a imponer un proyecto, vengo a preguntar qué necesita Tlaxcala y construirlo juntos”.

Ese podría ser el corazón de “Aquí Nadie Se Raja”: una oposición que no solo critica, sino que se mete al lodo, pinta, repara, gestiona, acompaña y escucha.

Rumbo a 2027. 

En un Tlaxcala donde Morena enfrenta desgaste, división interna y reclamos por inseguridad, Miriam Martínez Sánchez empieza a colocarse como una de las cartas opositoras más visibles rumbo a la sucesión gubernamental de 2027.

La pregunta ya no es si el movimiento llama la atención. La pregunta es si “Aquí Nadie Se Raja” crecerá lo suficiente para convertirse en la fuerza ciudadana capaz de derrotar a Morena ante el hartazgo social. “Votamos por Morena porque ofrecieron ser diferentes, pero salieron muy malitos para gobernar y aliarse con la delincuencia”, repiten vecinos en las comunidades.

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