René ARELLANO JR / Rommel PICHARDO
La mañana de este jueves 21 de mayo, fue localizado sin vida en el municipio de Atltzayanca, Tlaxcala, el cuerpo de Blanca Adriana de 37 años de edad, mujer reportada como desaparecida desde el pasado 18 de mayo luego de acudir a un tratamiento estético en un establecimiento denominado “Detox Clinic”, ubicado en la colonia Santa Cruz Buenavista, en Puebla.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 08:30 horas al interior de una zanja localizada sobre la calle 4 Norte, en la zona norte del estado de Tlaxcala. De acuerdo con información preliminar, elementos de la Policía Municipal acudieron al sitio tras recibir un reporte al servicio de emergencias 911 sobre la presencia de una persona vestida de negro que aparentemente se encontraba inconsciente.
Al arribar al lugar, los oficiales confirmaron la presencia de una mujer sin signos vitales, cuya vestimenta y características físicas coincidían con una ficha de búsqueda emitida por autoridades poblanas, por lo que de inmediato notificaron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala para el desarrollo de las diligencias ministeriales correspondientes.
Hasta el sitio se movilizaron elementos de la Fiscalía Especializada en Feminicidios, agentes de investigación, peritos y personal del Instituto de Ciencias Forenses, quienes realizaron el levantamiento del cuerpo y su traslado a las instalaciones de la fiscalía con sede en Apizaco, donde será sometido a estudios post mortem para determinar con precisión las causas de muerte.
Minutos después, fuentes de la Fiscalía de Tlaxcala confirmaron a este medio que el cuerpo correspondía al de Blanca Adriana, quien había sido reportada como desaparecida tras acudir a una presunta clínica estética ubicada en la zona de Zavaleta, en Puebla.
Las autoridades señalaron que uno de los elementos clave para su identificación fue la coincidencia de la vestimenta, características físicas y diversos indicios visibles en el área abdominal, entre ellos vendas y un dispositivo médico empleado para mantener un vendaje compresivo o faja postoperatoria, comúnmente utilizada tras procedimientos quirúrgicos estéticos.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, Blanca Adriana acudió al establecimiento tras contratar, mediante redes sociales, una supuesta promoción de reducción de grasa abdominal con un costo de 14 mil pesos.
Sin embargo, al arribar al sitio, presuntamente descubrió que se trataba de un departamento adaptado como clínica, sin permisos sanitarios ni condiciones médicas verificadas.
La reconstrucción de los hechos apunta a que, durante el procedimiento, la supuesta especialista pidió al esposo de la víctima, Florencio Ramos, salir del lugar para adquirir una faja necesaria para la intervención. Durante ese lapso, presuntamente la mujer y un asistente aprovecharon para sacar a Blanca Adriana del inmueble.
Uno de los elementos más alarmantes del caso fue la difusión de un video de seguridad en el que se observa cómo al menos tres personas suben a la víctima, aparentemente inconsciente, a un vehículo Mini Cooper. Desde ese momento, sus familiares perdieron toda comunicación con ella.
Al regresar al lugar, el esposo encontró el establecimiento vacío, situación que derivó en la intervención de autoridades municipales y posteriormente en la denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Puebla.
En torno al caso, la fiscal general de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, informó que se ejecutaron cateos tanto en el inmueble donde operaba la supuesta clínica como en el domicilio de la presunta responsable, ubicado en Santiago Momoxpan. Aunque hasta el momento no se ha logrado la localización de la sospechosa, de su hijo ni de un asistente, sí fue asegurado el vehículo Mini Cooper presuntamente relacionado con los hechos.
Mientras tanto, familiares, colectivos y autoridades mantuvieron brigadas de búsqueda en barrancas, ríos y diversos puntos de la región, en un esfuerzo que terminó de forma trágica con la localización del cuerpo en territorio tlaxcalteca.
La Fiscalía de Tlaxcala y autoridades poblanas mantienen abiertas las investigaciones bajo protocolos especializados para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
